Desde diferentes posiciones teóricas, algunos filósofos y pedagogos anteriores al siglo XX coinciden en que el juego responda a una necesidad del niño y niñas, sin embargo, se interesaron exclusivamente en la posibilidad en utilizarlos con fines educativos.

· Froebel
Creador del kindergarten, quien el primero
en clasificar el juego como un fenómeno pedagógico, quien lo utilizo en un
sistema sumamente estructural combinándolo con la enseñanza. Aunque en ese
sistema el juego tenía un enfoque rígido y artificial que no contempla en toda
su dimensión las amplias potencialidades educativas de esta actividad, sus
ideas fueron muy valoradas y durante mucho tiempo la Educación Infantil estuvo
sustentada sobres esa base.
·
Piaget
Señala que no puede hablarse del juego como
la unidad, si no, que en función de la variación de los estadios evolutivos y
la superación de etapas, existen notas diferentes en el juego de cada edad. Ve
en el juego la expresión y condición del desarrollo del niño y niña a cada
etapa está vinculado de manera indisoluble cierto tipo de juego. Aunque si bien
pueden observarse de una sociedad a otra y de un individuo u otras
modificaciones del ritmo o de la edad aparición de los juegos, la sucesión es
la misma para todos. Para Piaget el juego constituye un verdadero revelador de
la evolución mental del niño y la niña el cual distingue estadios sucesivos en
el desarrollo de la cognición, estos son:
·
Huizinga
Enfatiza que el juego como acción o
actividad voluntaria, realizada dentro de ciertos límites fijados de tiempo y
lugar siguiendo una regla libremente aceptada, pero absolutamente imperiosa y
provista de un fin en sí, acompañada de un sentimiento de tensión y alegría.
Vygotsky
El juego es una realidad cambiante y sobre
todo impulsora del desarrollo mental del niño. Concentrar la atención,
memorizar y recordar se la realiza en el juego, de manera consciente divertida
y sin ninguna dificultad
·
Montessori
Pensó en la creación educativa terapéutica
por el juego, especialmente para niños miedosos, tímidos e inhibidos y también
en aquellos que han sufrido graves traumatismos psíquicos, y que presentan
trastornos de la relación social, falta de concentración o nerviosismo. En
estos casos la situación del juego tiene gran valor para descargar tensiones
internas, hallarse a sí mismos, tranquilizarse, adquirir seguridad, establecer
relaciones sociales, etc.
En resumen, juego se puede definir como una actividad
agradable con la que cuenta el ser humano desde que tiene uso de razón, así
mismo es considerado como el eje que mueve sus expectativas para buscar un rato
de descanso y esparcimiento además de la adquisición del aprendizaje cognitivo,
de ahí que a los niños no deben de privarle del juego.